El baile de los que sobran.
“Como se hizo costumbre, Gonzalez tenía en la cabeza el nombre del disco antes de comenzar a grabarlo. Se iba a llamar Pateando Piedras, en homenaje s todos esos chicos de barrio que se ilusionan estudiando por un futuro mejor en las escuelas públicas, pero se dan cuenta que la sociedad no les ofrece a todos las mismas oportunidades. Que aquellos que son mejor alimentados y con profesores mejor remunerados, necesariamente tendrán los horizontes más anchos y de postal. Era el homenaje de Los Prisioneros a los desencantados, a los muchos fans y amigos que a lo largo de todo Chile vivían en las esquinas matando el tiempo, luchando con la realidad, pateando piedras”. Extracto del libro, Corazones Rojos de Freddy Stock.